Donar una vivienda siendo mayor de 65 años: impuestos, ventajas fiscales y requisitos

Descubre qué impuestos se pagan al donar una vivienda siendo mayor de 65 años y cuándo la ganancia patrimonial puede quedar exenta en el IRPF.

Alex Jonas

2/11/20262 min read

Donar una vivienda: una decisión con impacto fiscal

La donación de una vivienda es una forma habitual de transmitir patrimonio dentro de una familia.

Muchos padres deciden anticipar la transmisión de su vivienda a sus hijos para organizar la herencia o ayudarles económicamente.

Sin embargo, donar un inmueble no es solo una decisión patrimonial.

También tiene consecuencias fiscales que conviene analizar con detalle.

En España, una donación inmobiliaria afecta principalmente a dos impuestos:

  • El IRPF del donante

  • El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones del receptor

Cómo tributa una donación en el IRPF del donante

En general, cuando una persona dona una vivienda se produce una alteración en su patrimonio.

Esto significa que Hacienda puede considerar que existe una ganancia patrimonial.

Esa ganancia se calcula como la diferencia entre:

  • El valor al que se adquirió la vivienda

  • El valor que se toma como referencia para la donación

Normalmente, esta ganancia debe tributar en el IRPF del donante.

Sin embargo, existe una excepción muy relevante.

La exención fiscal para mayores de 65 años

La legislación española establece una ventaja fiscal importante para personas mayores de 65 años.

Cuando una persona mayor de 65 años dona su vivienda habitual, la ganancia patrimonial puede quedar exenta de tributación en el IRPF.

Esto significa que, aunque la vivienda haya aumentado de valor, el donante no tendrá que pagar impuestos por esa revalorización.

Esta exención está recogida en el artículo 33.4.b) de la Ley del IRPF.

Además, la Dirección General de Tributos ha confirmado este criterio en distintas consultas vinculantes.

Qué se considera vivienda habitual

Para aplicar esta ventaja fiscal es fundamental que el inmueble tenga la condición de vivienda habitual.

Según la normativa fiscal, se considera vivienda habitual aquella en la que el contribuyente ha residido de forma efectiva y continuada durante al menos tres años.

No obstante, la ley también contempla cierta flexibilidad.

La vivienda seguirá considerándose habitual si tuvo esa condición en los dos años anteriores a la transmisión.

Esto es especialmente relevante en casos donde el propietario se ha trasladado recientemente a otra vivienda.

La donación también genera impuestos para quien recibe la vivienda

Aunque el donante pueda beneficiarse de la exención en el IRPF, el receptor de la vivienda sí debe tributar.

Quien recibe el inmueble tendrá que pagar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Este impuesto depende de varios factores:

  • Comunidad autónoma donde se liquide

  • Valor del inmueble

  • Relación familiar entre donante y receptor

En algunas comunidades autónomas existen bonificaciones importantes para donaciones entre padres e hijos.

La importancia de planificar la donación de una vivienda

Donar una vivienda puede ser una operación fiscalmente interesante, especialmente cuando el donante tiene más de 65 años.

Sin embargo, cada caso tiene particularidades que deben analizarse previamente.

Antes de realizar la donación es recomendable estudiar:

  • El valor fiscal del inmueble

  • La normativa autonómica aplicable

  • Posibles beneficios fiscales

  • La estructura de la operación

Una planificación adecuada puede evitar sorpresas fiscales y optimizar la transmisión del patrimonio familiar.

🔵 Cómo puede ayudarte Alex Jonas Real Estate

En Alex Jonas Real Estate asesoramos a propietarios y familias en decisiones inmobiliarias importantes como la transmisión de vivienda.

Analizamos cada operación desde una perspectiva estratégica para:

  • Evaluar el impacto fiscal de la donación

  • Estudiar el valor real del inmueble

  • Planificar correctamente la transmisión patrimonial

  • Evitar errores legales o fiscales

Porque en el mercado inmobiliario, tomar decisiones bien planificadas puede suponer un ahorro muy significativo.