Casi la mitad de las viviendas de Alicante las compra gente que no vive aquí
Solo el 54% de las viviendas vendidas en Alicante en 2025 fueron compradas por residentes de la provincia. Analizamos quién está comprando vivienda en Alicante y qué significa para compradores, vendedores e inversores.
Alex Jonas
7/20/20268 min read


Cuando buscas vivienda en Alicante, probablemente piensas que estás compitiendo contra otras personas que también viven aquí.
Una familia que quiere cambiar de casa.
Una pareja buscando su primera vivienda.
Un inversor local.
Alguien que vende para comprar algo más grande.
Y, por supuesto, todos ellos forman parte del mercado.
Pero los datos de 2025 muestran algo mucho más interesante:
casi la mitad de las viviendas que se venden en la provincia de Alicante las compra alguien que no reside aquí.
Y entender esto ayuda a explicar muchas de las cosas que estamos viendo actualmente en el mercado inmobiliario de Alicante y Costa Blanca.
56.665 viviendas vendidas en un solo año
Durante 2025 se realizaron 56.665 compraventas de vivienda en la provincia de Alicante.
Pero lo realmente interesante aparece cuando analizamos quién estaba detrás de esas operaciones.
Aproximadamente 30.583 viviendas fueron compradas por personas que ya residían en la propia provincia.
Otras 7.225 fueron adquiridas por personas residentes en España, pero procedentes de otras provincias.
Y nada menos que 18.857 operaciones correspondieron a compradores no residentes en España.
Traducido a porcentajes:
54% compradores locales.
12,8% residentes en otras provincias españolas.
33,3% compradores no residentes en España.
Es decir:
el 46% de las viviendas vendidas en Alicante fueron adquiridas por personas que no vivían en la provincia.
Eso convierte a Alicante en un mercado inmobiliario bastante particular.
Alicante no compite únicamente dentro de Alicante
Este dato cambia bastante la forma en la que debemos interpretar nuestro mercado.
Porque la demanda inmobiliaria de Alicante no depende exclusivamente de los salarios, el empleo o la población local.
Tenemos compradores que llegan desde Madrid.
Desde Valencia.
Desde Murcia.
Desde otras comunidades autónomas.
Y, por supuesto, desde otros países.
Cada uno con motivaciones diferentes.
Primera residencia.
Segunda vivienda.
Inversión.
Jubilación.
Teletrabajo.
Cambio de estilo de vida.
Vivienda vacacional.
Patrimonio.
Y todos terminan buscando dentro del mismo mercado.
Uno de cada tres compradores ni siquiera reside en España
Probablemente este sea el dato más llamativo.
El 33,3% de las viviendas vendidas en Alicante durante 2025 correspondió a compradores no residentes en España.
Más de 18.800 operaciones.
Para entender la magnitud basta compararlo con otros grandes mercados.
En Málaga, otro de los grandes destinos internacionales de vivienda, los compradores no residentes representaron aproximadamente el 28%.
En Baleares, un 23%.
En Santa Cruz de Tenerife, alrededor del 20%.
Alicante alcanzó el 33%.
Eso significa que aproximadamente una de cada tres viviendas vendidas en toda la provincia terminó en manos de un comprador que no residía en España.
Y todavía falta otro comprador: el español que quiere venir a Alicante
Aquí encontramos otro fenómeno interesante.
Porque normalmente cuando hablamos del comprador de fuera pensamos automáticamente en extranjeros.
Pero existe otro mercado enorme.
Personas que viven en España y compran una vivienda en otra provincia.
En 2025 se realizaron 7.225 operaciones en Alicante protagonizadas por residentes españoles que vivían fuera de la provincia.
Fue el mayor volumen de este tipo registrado en España.
Por delante de destinos como Toledo, Castellón, Cádiz, Tarragona, Málaga o Valencia.
Alicante no solo atrae capital internacional.
También es uno de los grandes destinos inmobiliarios para quienes ya viven en España pero quieren comprar fuera de su provincia.
Madrid mira hacia Alicante
Y aquí aparece un dato que seguramente reconocerá cualquiera que trabaje en inmobiliario en Costa Blanca.
Los madrileños tienen una presencia importante.
Durante 2025, los residentes de Madrid compraron 3.007 viviendas en Alicante.
De hecho, Alicante fue su principal destino mediterráneo según los datos analizados.
Por delante de Valencia, Málaga, Castellón, Cádiz, Murcia o Almería.
Tiene bastante sentido.
Para alguien que vive en Madrid, Alicante combina muchas características interesantes:
Costa.
Clima.
Conectividad.
Aeropuerto.
AVE.
Oferta turística.
Servicios.
Producto inmobiliario muy diverso.
Y una distancia suficientemente cómoda como para utilizar una vivienda varias veces al año.
Pero no todos vienen buscando lo mismo
Aquí es donde las estadísticas empiezan a quedarse cortas.
Porque decir simplemente “compradores de fuera” engloba perfiles completamente diferentes.
No busca lo mismo una familia madrileña que quiere un apartamento en Playa de San Juan que un matrimonio europeo buscando una villa en Moraira.
Ni un inversor que analiza rentabilidad en Alicante capital que alguien que quiere jubilarse en Altea.
Ni una pareja que busca obra nueva en Finestrat que una familia valenciana interesada en Santa Pola.
Por eso dentro de Costa Blanca conviven muchos mercados inmobiliarios diferentes.
Y cada uno tiene su propio comprador.
El comprador local tiene una ventaja enorme
A primera vista podría parecer que tanta demanda exterior perjudica al comprador de Alicante.
Pero el comprador local también tiene algo muy valioso:
conoce el territorio.
Sabe qué barrios funcionan.
Conoce las distancias reales.
Sabe dónde hay tráfico.
Qué zonas cambian muchísimo de verano a invierno.
Dónde aparcar es complicado.
Qué urbanizaciones tienen determinados problemas.
Qué calles funcionan mejor.
Qué zonas están creciendo.
Ese conocimiento puede ser una ventaja enorme.
El problema aparece cuando el comprador externo llega con mayor capacidad económica y está dispuesto a pagar más por determinadas características.
Entonces la competencia aumenta.
Para el vendedor, entender quién puede comprar tu vivienda cambia la estrategia
Supongamos que quieres vender una vivienda en Alicante.
Si piensas que tu único comprador potencial vive a cinco kilómetros, probablemente plantearás la comercialización de una determinada manera.
Pero si tu comprador puede estar en Madrid...
o en Londres...
o en Ámsterdam...
o en Bruselas...
la estrategia cambia.
Fotografía.
Vídeo.
Idiomas.
Información disponible.
Visitas virtuales.
Documentación preparada.
Capacidad para realizar visitas concentradas.
Presentación del entorno.
Conexiones aéreas.
Distancias.
Servicios.
Todo empieza a tener más importancia.
Porque el comprador que vive fuera no puede visitar diez veces una vivienda antes de decidir.
Necesita información.
Y aquí aparece también el valor del Personal Shopper Inmobiliario
Hay otra cara de este fenómeno que me parece especialmente interesante.
Comprar una vivienda desde fuera es bastante más complicado que hacerlo en tu propia ciudad.
No conoces exactamente las zonas.
No sabes si una calle cambia completamente dos manzanas más abajo.
No sabes si el precio que te están pidiendo tiene sentido.
No puedes visitar cada vivienda que aparece.
Y posiblemente tengas que desplazarte cientos o miles de kilómetros para hacerlo.
Ahí es precisamente donde la figura del Personal Shopper Inmobiliario empieza a tener muchísimo sentido.
Porque el comprador necesita a alguien que trabaje desde su lado.
No desde el lado de la propiedad que está intentando vender.
Imagina que quieres comprar desde Madrid
Encuentras quince viviendas interesantes en Alicante.
¿Qué haces?
¿Coges un AVE cada vez que aparece una propiedad?
¿Esperas hasta reunir varias visitas?
¿Y si cuando llegas ya se ha vendido la mejor?
¿Sabes realmente si estás pagando un precio razonable?
¿Quién comprueba la documentación?
¿Quién visita antes la vivienda?
¿Quién descarta las propiedades que en fotografía parecen increíbles pero en persona no lo son?
Comprar desde otra provincia cambia completamente el proceso.
Y si hablamos de un comprador internacional, todavía más.
Un buen Personal Shopper debería ahorrar visitas, no multiplicarlas
Esta es una idea que considero fundamental.
Si un cliente me contrata para encontrar una vivienda en Costa Blanca y vive a cientos o miles de kilómetros, mi trabajo no debería consistir en enviarle enlaces de Idealista.
Eso puede hacerlo él.
Mi trabajo debería ser filtrar.
Analizar.
Visitar.
Preguntar.
Comparar.
Detectar problemas.
Negociar.
Y conseguir que cuando el cliente se desplace tenga delante únicamente propiedades que realmente merecen su tiempo.
El valor no está en enseñar más viviendas.
Está en conseguir que tenga que visitar menos.
Para un inversor, estos datos también cuentan una historia
Si analizas una inversión inmobiliaria en Alicante, entender de dónde procede la demanda es fundamental.
Porque una parte importante del mercado no depende exclusivamente del comprador local.
Eso puede ampliar enormemente el público potencial de determinados activos.
Pero también obliga a analizar correctamente el producto.
Una vivienda que funciona perfectamente para comprador internacional puede no tener el mismo atractivo para una familia local.
Y viceversa.
Por eso antes de comprar para reformar y vender, por ejemplo, deberíamos preguntarnos:
¿Quién probablemente comprará esta vivienda después?
La respuesta puede condicionar incluso la reforma.
Alicante se está convirtiendo en un mercado cada vez más global
Hay mercados inmobiliarios fundamentalmente locales.
Alicante cada vez lo es menos.
En 2025, únicamente el 54% de las compraventas de la provincia correspondió a compradores que ya residían aquí.
El otro 46% llegó desde fuera.
Y eso tiene consecuencias.
Sobre los precios.
Sobre el tipo de vivienda demandada.
Sobre las zonas que reciben mayor presión compradora.
Sobre la comercialización.
Sobre la obra nueva.
Sobre el alquiler.
Y sobre la manera en la que compradores y vendedores deberían afrontar una operación.
Pero Alicante tampoco es un único mercado
Aquí también debemos evitar generalizaciones.
Hablar de “mercado inmobiliario de Alicante” es útil para analizar grandes tendencias.
Pero no para decidir una compra.
No funciona igual Alicante capital que Moraira.
Ni Playa de San Juan que Altea Hills.
Ni Santa Pola que Benidorm.
Ni Calpe que El Campello.
Incluso dentro de Alicante capital encontramos perfiles completamente diferentes entre Centro, Ensanche, PAU 5, Albufereta, Cabo de las Huertas o Playa de San Juan.
Cada zona tiene su producto.
Su precio.
Su demanda.
Y su comprador.
¿Qué significa todo esto si quieres comprar en Alicante?
Significa que no deberías analizar el mercado únicamente desde una perspectiva local.
La vivienda que estás mirando puede estar compitiendo por compradores que tienen una capacidad económica, una motivación y una referencia de precios completamente diferentes a las tuyas.
Pero eso tampoco significa que debas comprar deprisa o aceptar cualquier precio por miedo a perder la oportunidad.
Precisamente al contrario.
Cuanto más competitivo sea un mercado, más importante es saber:
qué estás comprando,
cuánto vale,
qué alternativas existen,
qué problemas tiene,
y hasta dónde merece la pena negociar.
Todos quieren ser de aquí
En España todavía predomina claramente una lógica sencilla:
compramos vivienda donde vivimos.
Casi ocho de cada diez operaciones realizadas por residentes en España durante 2025 se produjeron dentro de su propia provincia.
Pero Alicante rompe parcialmente ese patrón.
Aquí, aproximadamente 46 de cada 100 viviendas vendidas en 2025 fueron compradas por alguien que no residía en la provincia.
Unas llegaron a compradores de Madrid, Valencia, Murcia y otros puntos de España.
Muchas otras terminaron en manos de compradores que ni siquiera residían en el país.
Y eso explica por qué Alicante y Costa Blanca necesitan analizarse de una forma diferente.
Porque cuando pones una vivienda a la venta aquí, tu comprador puede estar a diez kilómetros.
Pero también puede estar a 500.
O a 2.000.
Y cuando quieres comprar...
también estás compitiendo con todos ellos.
Cómo podemos ayudarte en Alex Jonas Real Estate
En Alex Jonas Real Estate trabajamos especialmente con compradores que quieren adquirir una vivienda en Alicante y Costa Blanca, incluyendo personas que actualmente viven fuera de la provincia o fuera de España.
A través de nuestro servicio de Personal Shopper Inmobiliario, representamos exclusivamente los intereses del comprador durante el proceso de búsqueda y adquisición.
Definimos qué comprar.
Estudiamos zonas.
Localizamos propiedades.
Filtramos oportunidades.
Realizamos visitas previas.
Analizamos precios.
Coordinamos las comprobaciones necesarias.
Negociamos.
Y acompañamos al comprador hasta completar la operación.
Porque comprar una vivienda a cientos o miles de kilómetros de donde vives no debería significar comprar a ciegas.
Debería significar tener a alguien sobre el terreno trabajando de tu lado.
